El poder relajante de las cascadas de San José de Suaita

Octubre 22,2018 / Suaita, Santander

Dominique caminaba lento y en su cara se reflejaba el paso de los casi 75 años que lo acompañaban en ese año 2017. Como todo Europeo, la sensación de inseguridad al estar en un país del llamado “tercer mundo” lo acompañó desde el momento en que puso un pie en Colombia y no paraba de preguntarse por qué había finalmente accedido a realizar un viaje de más de 8000 km hasta Colombia y mucho menos, adentrarse en un área rural.


Cuando se bajaron del destartalado Jeep en el que iban él su esposa, sus dos hijos y su nieto, Dominique se quedó atónito, sus ojos no daban crédito a lo que veían y fue ahí donde tal vez comprendió porqué la vida lo había puesto en ese lugar.


Tal vez hablar de San José de Suaita no sea  muy común en el medio turístico, pero este municipio localizado aproximadamente a 200Km  de Bucaramanga, la capital de Santander sí que genera encanto, sus historias paisajes y gente son sacadas de un cuento de hadas.


La cascada de los caballeros de san José de Suaita, se erige por casi cien metros de altura sobre la superficie y sin duda alguna es un lugar digno de verse. «No es fácil ver una de estas en Europa » y Sarquiz lo sabía, por eso y pese a llevar más de 20 años en el turismo, no se cansaba de ver la imponente obra que le presentaba la naturaleza; ese día particularmente  hacía un sol radiante y en una tierra que presenta un calor elevado, era normal que los visitantes pensaran en darse un chapuzón, incluso algunos llegaron a asegurar que las aguas de esta cascada guardaban “poderes” rejuvenecedores, teoría que tanto Sarquiz como Dominique  iban a averiguar  ese mismo día.


Se conocieron en el corregimiento de Suaita en el Hotel del Parque donde era común que Sarquiz fuera a guiar viajeros desde tiempo atrás, el día transcurrió como cualquier visita de turistas con las respectivas visitas al “Museo del Algodón” y “las Ruinas del Complejo Industrial” finalizando en la cascada de los caballeros «la cereza del pastel ».


Ya entrada la tarde decidieron tomar un Jeep porque Dominique presentaba cansancio  y era el camino más rápido hasta la cascada. Lo que pasó después mostró cómo la naturaleza puede poner su mano en cualquier persona para elevar su experiencia de genial a inolvidable. Por algún motivo y contagiado de la energía de los lugareños Sarquiz decidió proponerle a Dominique, con quien no había interactuado mucho en todo el recorrido, que se diera una zambullida en la cascada

”fue un impulso que me dio en ese momento” - Sarquiz, 9:34 a.m. 

El francés sin mucho pensarlo y contagiado por la energía de la madre naturaleza se puso en marcha.


Solo bastaron cinco minutos para que el europeo decidiera tomar toda una sesión de hidroterapia. Al salir, Dominique se habia transformado en otra persona, reía, saltaba y parecía no importarle nada en ese momento; irradiaba alegría y juventud a tal nivel que hizo algo que no había hecho hace un buen tiempo; fue a disfrutar una cerveza local en la tienda más cercana, su esposa no daba crédito del cambio y también se animó al verlo.


El resto de tarde fue todo felicidad y camaradería, para el recuerdo quedarán las palabras de Dominique:

“yo jamás pensé llegar hasta allá simplemente venía a ver” - Dominique, Un día después

Desde entonces tanto él como Sarquiz aseguran que ven la vida de una forma diferente.



Publicado por Rubén B.

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